Vida intensa...una semana puede parecer un mes, pero cuando pasa un mes, éste, te pareció un suspiro...reimos, lloramos, nos emborrachamos, nos arrepentimos, olvidamos, perdemos, ganamos...pero supongo que al final, recordaremos este año, como el mejor de nuestras vidas.
Supongo que al final, recordaré a Laura como la rubia que todo lo arreglaba, la que llamaba a mi puerta y decía “madi, has llorado, ya me estás contando que pasa”, supongo que la recordaré, como la persona que me daba fuerza, la que confiaba en que yo podría, la que a pesar de ser pequeña quiso verme como grande.
Supongo que cuando este loco siroco pase, será el acento portugués de Bruno lo que eche tanto de menos, supongo que recordaré días de sol en una terraza, mañanas de resaca, y alguien en quien poder confiar, las 24 horas del día, ya sea por teléfono, o tras el muro de mi colorido cuarto.
Supongo que cuando me vaya, Cristina dejará de ser mi compañera de noches locas, dejará de ser la adicta a salir, la catalana que pasó de ser mi nueva vecina a ser mi hermanita en Darmstadt. Supongo que entonces, sólo entonces, será la única persona que me conocía.
Supongo que será a todos, a quien recuerde con mucho mucho cariño, cuando todo termine. Pero especialmente en ellos tres, pensaré cuando me pregunten por el año de mi vida, por el sitio en el que quiero estar, por la vida que quiero volver a repetir. Supongo que los recordaré siempre, supongo que alguna vez lloraré al hacerlo, pero en el fondo será mentira, porque algo en mí será muy feliz, porque no hay nada mejor, que tener a alguien al lado, con quien soñar.
Uno de los finales más tristes que yo jamás leí es el final de Peter Pan. El tiempo pasa, y pasa para todos. Wendy crece, se hace toda una mujer. Y tiene una niña que se parece a ella cuando se escapaba con Peter Pan. Una noche, pasado mucho, mucho tiempo desde la última vez que se vieron, Peter Pan irrumpe en la habitación de Wendy para buscarla, para llevársela de nuevo a Nunca Jamás. Pero el tiempo no pasa en balde. Wendy no es una niña. Cuando él le dice 'Vengo a por ti', ella le dice 'No enciendas la luz!' Porque encender la luz significa enfrentarse a la jodida certeza de que hemos envejecido. Alguien entró de pronto en la habitación y encendió la luz. Y nos dimos cuenta de que casi no quedan niños. (...) Si Peter Pan viniera a buscanos, no encendáis la luz, no vaya a descubrir que le hemos traicionado y hemos crecido demasiado."
Ismael Serrano "La traición de Wendy"
Soy una chica grande, en un mundo grande, o eso es lo que a veces me convenzo en creer. Hay días que despierto, y sigo, insegura como ayer, pero tan pequeña, tan mujer. Soy una chica normal, que vive en un mundo maravilloso. Y hoy resulta que tengo un constante nudo en la garganta, no sé muy bien por qué, ahora resulta que todo el mundo me escribe, y me felicita…ahora resulta que hoy soy un año más vieja, pero yo me siento igual, igual que cuando me tiraba por un tobogán, creyendo que era un arcoíris, igual que cuando me manchaba la boca de tomate, y todo daba igual. Sigo durmiendo poco, bebiendo demasiado café, y disfrutando de esas pequeñas cosas que hacen que todo este escenario sea maravilloso.
Lo siento, no soy yo quien hace años, es el mundo quien se hace mayor. Y sigo sin saber qué quiero, sigo sin saber realmente quien soy, sigo escribiendo versos tristes y escuchando canciones raras. Sigo cantando en la ducha. Poniendo la música a todo volumen cuando conduzco. Sigo volviéndome loca cuando suena una canción que me gusta. Sigo emocionándome con todo lo que me rodea, por insignificante que le parezca al resto. Sigo poniéndome flores en pelo, e intentando que sean margaritas lo que salen de las pistolas de este alocado mundo. “Increíblemente especial, vivir con uno mismo” escribí no hace mucho. Pues sí, es increíble, sentir que necesitas alejarte de lo que quieres, que necesitas respirar. Es increíble despertar y tener ganas, un día más de conocerte a ti mismo.
Y tras cuatrocientas palabras sigo sin saber muy bien por qué escribo hoy, si soy la misma que ayer. La misma xop, tercietes, Angelines. Sigo siendo titi, campana o diábolo. Sí, sigo siendo madi o madi no llodez, el mismo pibon tarado de ayer, eso sí, más enamorada de la vida. Sigo siendo la misma que cree que sus juguetes no duermen por las noches, la misma que entiende a piter pan, la misma que sigue pensando que para viajar, solo hace falta una ventana.
Ahora comprendo por qué escribo. No soy una chica grande. Y el mundo es pequeño. No soy probablemente ni la tercera parte de lo que algún día quiero llegar a ser, pero eso no hará que deje de intentarlo.
Gracias por la fiesta, sois increíbles. Gracias por los días de fiesta. Gracias a quienes no pudieron estar conmigo, yo sí que estuve con vosotros, durante todo el día :) Gracias a los que me habéis aportado algo en mi corta vida, de un modo u otro. Gracias porque las palabras quizás sean insignificantes, perdonadme, pero aún no sé cómo expresar lo que siento.
Supongo que es difícil expresar cierto tipo de cosas, supongo, también, que cuando todo acaba es complicado cruzar una primera palabra. Que cuando se dice adiós, y el avión despega, ya nada vuelve a ser lo de antes. La vida se funde con el cielo, la nueva tierra se vuelve corazón, y a la vuelta, el hola, se vuelve más emotivo que el último adiós.
Siempre he pensado que a veces los silencios hacen más daño que las palabras, por ello, rompo el hielo de esta distancia “erasmica” que nos separa. Y te digo que NO. No seré yo quien se despedace los dientes con el frío suelo de hormigón que separa nuestras vidas, jamás podría olvidarte. Tampoco seré quien se desgarre la piel echándote de menos, todo tiene su momento, y creo que tú y yo siempre nos disfrutamos como merecimos. No seré yo, quien de vez en cuando piense en llamarte, porque no pueda evitar oír tu cálida voz del otro lado del teléfono. Tampoco seré, quien no viva, no aprenda, no se recree de cada momento.
No seré quien no madure, quien no disfrute de un minuto de soledad en el maldito Kilimanjaro mientras el viento parece recordarme quien soy, de donde vengo, adonde voy. No seré yo quien no disfrute ti. Y mucho menos seré quien no disfrute de mi propio yo. Es increíble la extraña sensación que te invade, cuando te alejas. El frustrado intento de no olvidar, y de exprimir cada segundo, de echar de menos, y a la vez, saborear este instante casi tangible de retiro de la realidad que nos han regalado.
Ahora te miro a los ojos, seguramente, tu foto, esté sobre mi pared, seguramente te acabe de llamar, o piense hacerlo mañana. Sé lo especial que eres, lo especial que haces mi vida, lo especial que te la haces a ti mismo, aunque ahora no te des cuenta. Solo espero que algún día puedas experimentar lo increíble que puede llegar a ser vivir contigo, en la paz que a veces da la distancia. No te aburras, que siempre hay algo que hacer. No pienses demasiado en mí, yo estoy muy bien. Gracias por todo lo que me has dado, en cada uno de los que fueron nuestros momentos. Y perdona las veces que me equivoqué. Solo sé que ahora, yo tengo mis dados, y toca morder la manzana.
No. No seré yo quien no llore en la estación. No seré yo, quien no se despida de ti.
No seré yo, quien no te diga te quiero con un abrazo…debería haber pasado más tiempo contigo.
Tampoco seré quien deje de escuchar las historias más increíbles de la boca de alguien que viene del otro lado del mundo…ni quien deje de contar cosas insignificantes. Para alguien también serán increíbles.
Seré quien siga haciéndose grande.
No seré quien deje de enamorarse de todo. Incluso de mí misma.
No seré quien no deje que le conozcan. Mucho menos quién deje de conocerse.
No. No dejaré de ser Erasmus. No seré quien abandone esta burbuja, irreal…al menos por ahora. No seré inconsciente, esto tiene fecha de caducidad, pero merece la pena. No abandonaré mi pequeño universo paralelo.
Y no. No seré yo. Quien deje de ser yo.
A TODAS MIS PERSONAS, A LAS QUE CERCA, O LEJOS, DE UN MODO U OTRO, RECUERDO Y ECHO DE MENOS.
¡Que si Luca, que me voy a dormir! Bla, bla, bla. Que estoy en el pozo, con Früling, Winter und Herbst. Bla, bla, bla. Que hoy hay verdura para cenar, pero yo quiero algo dulce. Bla, bla, bla. Que tenemos que estudiar. Bla, bla, bla. Que Arnau va borracho. Que Juan se ha ido, y lo echare de menos. Bla, bla, bla. Que Adri no se acuerda de verme. Que hacen menos seis grados. Que quiero irme a Polonia. Bla, bla, bla. Que hoy es martes. Que ahora a Jose le toca aguantar como aporreo la guitarra. Bla, bla, bla. Que quiero que salga el sol. Que tengo la bici rota. Bla, bla, bla. Que echo de menos a mis chicos. Que quiero una porno party 3. Bla, bla, bla. Que me apetece un piti con Xop. Que tengo que estudiar Virtuelle. Bla, bla, bla. Que me encantan mis medias de lunares. Que Bruno ha hecho sopa de calabaza. Bla, bla, bla. Que el rubio es mi psicólogo. Que Germán tiene caotina. Bla, bla, bla. Que…que…qué fredo di merda! Bla, bla, bla. Que quiero saber más alemán. Que me gusta el Kilimanjaro. Bla, bla, bla. Que Ivan me regala libros. Que el café de Ana es el mejor. Bla, bla, bla. Que el Krone me vuelve loca. Que estoy loca con mi tigre. Bla, bla, bla. Que si quieres te lo digo auf Deutsch. Ich bin verrückt mit meinem tiger. Bla, bla, bla. Que vienen mis amigos. Que no quiero que esto termine. Que hago cartas con lo que me gusta. Bla, bla, bla. Que me acuerdo de Mika. Que Ronan se va. Bla, bla, bla. Que redecoran mi ascensor. Bla, bla, bla. Que sale el sol y tengo orgasmos. Que Laura se preocupa por mí. Bla, bla, bla. Que ya no me como las uñas. Que Cris dice que deja de beber. Ja, ja, ja. Perdón. Bla, bla, bla. Que ya no podemos comer comida italiana en la mensa. Que me achicopalo. Que lichtwiese tiene otro huso horario. Bla, bla, bla. Que quedan dos paradas, y a la tercera nos bajamos. Que descarrila el tranvía. Bla, bla, bla. Que cambian el horóscopo. Que Jesús ha cogido pfan. Que suena el waka waka. Bla, bla, bla. Que el guetto me ha mandado un mensaje. Que tengo que madrugar. Bla, bla, bla. Que no tengo saldo. Que ahora me ha dado por beber té. Que el jueves hay pink party. Bla, bla, bla. Que suena la bilirrubina. Que llevo de nuevo las uñas azules. Que una poesía sigue coronando mi cuarto. Bla, bla, bla. Que salga el sol joder!!! Y vuelta al bla, bla, bla. ¿Café en el 603?. Tu sei brutto. Bla, bla, bla. Que voy a dejar de fumar, pero ya mañana. Puto H. Bla, bla, bla. Que nos damos rayos uva. Que Cris busca piso. Bla, bla, bla. Hola verano. Bla, bla, bla. Que no me apetece estudiar. Que me encantan mis gafas de sol. Que todo me importa. Que nada me da igual. Bla, bla, bla. Que soy la segunda. Que Pipi tiene algo que contarme. Que mis amigas están locas. Que el invierno está terminando. Bla, bla, bla. Que quiero Jager. Que la Ä5 son los padres. Que Iko vive en Karlshof. Bla, bla, bla. Que los alemanes no saben piropos. Que Nacho me dice que me dure. Bla, bla, bla. Que hoy hay indie Party. Que sí, que estamos en el Brunnen, pero a mí eso me gusta. Bla, bla, bla. Que la vida es maravillosa. Que tiro los dados. Que vuelvo a jugar. Bla, bla, bla…
Y gira y gira el mundo, y jugando a un ocalimocho tiro otra vez. Y me toca llorar en el aeropuerto, me toca tener fiebre, me toca salir, beber…irme de cockteles. Porque el mundo ha vuelto a girar y alguien vino a verme. Y me toca llorar, me invaden el cuarto, me hablan como si fuera extranjera, oigo las mismas tonterías. Sí, me gustan.
Y éramos tres, dos colchones, seis piernas, ocho tercios. Eran dos estrellas, las que hubo esa noche, eran mis amigos, los que fueron parte de mi nuevo pueblo, los que eran jugadores, los que siempre, con una sillita de la reina, me ganan, porque conocen mi cara, mejor que nadie…”mmm nooo tiaaa”
Era un cumpleaños…solo para ti!
Era un hola verano, en medio un frio que podría matar, pero que a mí me encantaba pasear con mis dos granadas al lado. Así, era yo, distinta, igual, la segunda piu bella dil mondo…pero eso si, en la champions!!
Era una semana, solo una, que pareció un segundo. Era la despedida en el aeropuerto que no quería tener. Era comer gratis, pagar de más en el bus. Era no parar de reír una noche cualquiera, en una casa con paredes de cristal.
Era una eLe, era Wiesbaden, un casino, Frankfurt, un hobbit, dos vecinas locas persiguiendo culipardos, era solo una semana…JODER!
Y el mundo siguió girando, el tiempo siguió pasando, y quizás no volvamos a coincidir, quizás no nos veamos hasta verano…quizás siempre recuerde esta semana como vuestra, quizás ahora mi cuarto lo vea demasiado grande, y meta más basura…quizás, en el fondo, encontrar un huevo kínder en cualquier lugar es lo que me hace más feliz.
Gracias por venir, por meteos mi mundo en el bolsillo, por cuidarme, por ganarme al futbolín, por ser al fin y al cabo, los reyes de mi Krone :)
Un par de copas, un local, unas risas, unos días en los que lo más importante por hacer era fumarse la vida, a caladas cortas, un poco verdes, con alguna llamada inesperada que nos hiciera reír y olvidar que probablemente, los días azules de ligas rojas, y lunares de colores, también tenían fecha de caducidad. Y venían las grandes noches, las fotos, las locuras de barra de bar, los bailes, las spice girls, y vuelta a la mañana, que asombrada, sonreía al vernos no dormir. Luego llegaba el DYC, en medio por casualidad, el ramalama, y ese maldito tilín que aún retumba en mi cabeza. Y nos subimos a los coches, a esperar las reacciones más raras, tras una noche con demasiado KH7 y pocos tercios, que a mí me gusta el turrón, y 8 siempre saben a pocos. Será el alcohol, las fiestas o simplemente seáis vosotras. Locura incandescente, como purpurina :)
Y todo llega a su fin, y paso los días, intentando sacarle horas al jodido calendario, que se vuelve a reír de mi. Pero ya volverán los cafés de tarde y media, las no despedidas, las 34 horas sin dormir. Y los sueños locos, porque sino, no merece la pena soñarlos.
Creo que me duelen 27,3 musculos+huesos de mi cuerpo…pero da igual, estamos de Erasmus, y hoy es noche de kroneeee! Y seguro habrá camareras guapas, y una pista en la que darlo todo, ¿todo? y más!!! Era una pequeña despedida, campanadas, cumpleaños, y muchas ganas de sentir, de vivir.
Gracias a todos, por darme estos meses increíbles, por ser mi familia, y gracias por las noches de 603, de Cocum y cómo no, de schloss.
27,3 es el numero con el que me quedo…273 personas habré conocido (italianos, franceses, alemanes y cordobeses) pero yo me quedo con los 26 del amigo invisible, y el 1,3 veteranos que conozco!
No lloréis, pequeños, ahora vendrá el “que ganas de volver a España” pero a mí no me engañáis!! Jaja
Y volveremos, con mas Erasmus Party, cafés en casa de Ana, noches de olvido y tardes post fiesta de recuerdo…siempre habrá un Juan, Adri o Criz a la vuelta de mi esquina, o un Carlos medio loco dándolo todo. Porque de Darmstad yo no me muevo, y me quedo, me quedo con muchas cosas de esta etapa, pero sobretodo, ME QUEDO CON VOSOTROS.
Queridos amigos invisibles, ¡nos vemos dentro de nada!
Y quizás espere 27,3 minutos el bus en la parada porque está nevando, quizás diga 27,3 veces que me gusta Estocolmo, o me vaya 27,3 veces a Nieder a olvidar lo maravillosa que es la vida aquí…pero sin duda, algo he aprendido…que las noches tardan en ser locura los 27,3 minutos que tarda en subir el Jager.
Ayer leí a Cris Fernández, sí, la catalana, hablando de cómo son las clases de baile por estas tierras frías…¿frías? Aun sigo pensando que lo de los dos meses nevando lo dijeron los veteranos para intimidar, jeje. Así que otro día más cojo la bici, me pongo unas medias de colores ¡y a bailar!
Lo primero es mirar mi horario, a ver qué clase tengo hoy, porque si la TU tiene algo bueno son los tutores, y como no, las actividades. Sí, lo mejor de esta universidad es darte cuenta un día cualquiera de que tienes más horas de baile que de clase, y no solo baile, porque para los malabares también hay lugar…ese maldito link se me fue de las manos.
Los alemanes son una especie diferente. Metódicos, serios, van cada lunes a las clases de salsa con sus cinco sentidos alerta. Ellos se aprenden el paso, sí, muy bien, muy perfecto, pero a su ritmo. Da igual la canción, jamás escucharán la música... ¡pero claro! hay llegamos criz y yo!!!
Que lo de la salsa nos sabe a poco, ya que tenemos la esencia de la vida en...en los martes del 603!!! y nos apuntamos también a folk (qué ez ezo criz?). Las clases de folk están, exactamente, en algún lugar de Darmstad, ese lugar que aparece en google maps, pero que en mi mapa (del primer dia) no sale porque cae fuera.
Pero eso no es todo, ¡y allá vamos! a street dance. Me apunté por dos razones muy claras: la primera fue aprender, la segunda ver a Arnau equipado para la ocasión y dándolo todo como no lo da nunca, bueno, o como lo da siempre en schloss (sobre todo si ponen la macarena).
No podía faltar el rock, que Jose, ingeniero por profesión y bailarín por vocación, me enseñó un poco, y creo que es lo más divertido que he hecho en mi vida, que se lo pregunten a Anchoa cuando me tenía que dejar caer. Y llegados a este punto me desdigo, que no todos los alemanes son iguales, nunca fue bueno clasificar, porque para bailar puedes encontrarte una noche cualquiera a tu compañero de piso alemán, y descubrir que tras la coleta, el traje de romano de su cuarto y la espada, se encuentra una rock&roll star!
Pero el rock a criz no le llama, así que yo, para pasar más tiempo con ella (criz múdate a Karlshof!) me dejo llevar y de tanto vaivén en danza del vientre aparezco. Pues sí, las dos más chulas que un ocho nos compramos nuestro pañuelo y a mover el esqueleto, que esto es Erasmus, ¡y se vive una vez en la vida!
Halloween Party. Demasiada pintura, mucha cerveza, jaggerzombie. Disfraces frenéticos, fiesta hasta altas horas y como no: amnesia. Supongo que es la magia Erasmus. Al día siguiente arroz para no variar, mucho café y parloteo. Parloteo con el compi portugués, que me enseña, mientras digo cosas sin sentido, y me inspira.
3000 son las palabras que él usó en su blog. 600 palabras me bastarán a mí para intentar recordar y reconstruir estos dos meses.
Supongo esto es a lo que se referían cuando hablaban del “rollo Erasmus”. Supongo que será poder ser tú mismo, conocer a 100 personas al día, que te digan dos veces por semana “no, si ya hemos hablado antes”, supongo que será presentarte en inglés aunque el otro te entienda perfectamente, o quizás puede ser aprenderlo todo, en el momento que te das cuentas que tienes más horas de actividades que de universidad. El rollo Erasmus creo que es hacer millones de planes, porque el amigo de un amigo del primo hermano de la novia de un español viene, y tiene que pasárselo bien, también creo que se trata de coger el pintalabios y dejarte llevar, ya sea en los brazos de tu mejor amigo o en la cara de tu compi alemán. Quizás sea descartar Frankfurt para salir, porque de sobra sabemos que nos perderemos, o descubrir que A5 no existe, son los padres. A lo mejor es simplemente darte cuenta con 21 años que eres adicto al Momax.
Esta es la experiencia, que una Koreana a la que no tienes (aún) en Facebook y de la que olvidaste el nombre te invita a su cumpleaños, que se hacen fiestas en la planta de un bloque y solo tienes que preocuparte de recordar con quien estuviste en cada momento, aunque la opción de la cámara yo no la descarto.
Y sí, es el rollo Erasmus, levantarte y descubrir que una estadounidense a la que has visto dos veces está durmiendo en tu sofá; tomarte un café en la terraza y hablar a gritos con los del bloque de enfrente, porque aunque sean de otra resi, sí, ellos también durmieron en Karlshof.
Es la movida, que siempre habrá alguien en cualquier lugar, para ofrecerte una cerveza, sacarte a bailar, o proponerte ir a algún sitio, porque nos estamos “achicopalando”.
Me gusta karlshof, me gusta la vida alemana, me gusta vivir con alguien que baje cualquier día con una espada y yo me ría en vez de tapiar mi puerta. Me gusta poder leer Peter Pan en inglés, y como no, tomarme un café y 500 galletas en el 603.
Sí, me gusta el rollo , me gusta creer que estaremos aquí siempre, que este año quizás no se acabe, aunque perdamos 10 meses de vida cada semana que pasa...
Así que mientras el portugués termina su carta yo acabo con mis 600 palabras, y me doy cuenta ahora, ahora que por fin se usar facebook, ahora que hablo en ingles con un francés de pelis de Woody Allen, ahora que se decir cómo me llamo en portugués, “tú eres el más guapo del mundo” en italiano y algún piropillo en alemán. Me doy cuenta ahora, justo cuando empiezo a aprender a bailar rock&roll, danza del vientre, street dance, salsa y merengue, justo cuando escucho música uruguaya y he prometido a una argentina que viviré con ella en Barcelona. Ahora, cuando soy consciente de que no he cambiado nada, pero quizás nunca llegue a ser la misma…me doy cuenta, que quizás 600 hayan sido muy pocas palabras. Asique bis bald y nos vemos donde siempre corazones.
DETÉN LA MÚSICA DEL BLOG. PON LA SIGUIENTE CANCIÓN. RELÁJATE Y DISFRUTA. QUE ESTO SOLO ACABA DE EMPEZAR
Hoy por fin llego el día. Héroes sonó, quizás Ivan no estuvo, pero una parte de él nos acompañó, nos acompañó a Juan y a mí, el hombre de la eterna sonrisa y la chica de labios rojos; a veces, me recuerdas tanto a esa parte de mi misma... Rojos, como los brazos de Iko, “amor de madi”, quizás sea poco para agradecer ese apoyo ahora, ahora que estamos tan lejos y somos nuestra única familia…BONITOOOOO!!!!
Y lo mejor de los días en Darmstadt quizás sea el no hacer nada, e ir a casa de Ana, a ver la vida, lenta, tranquila,pasar, eso sí maña, con un café. Inventar bailes, e imaginar, como seriamos todos disfrazados de Jager al son de las spice girls.
-Puede que necesite volver a España…
-¿Y si no encuentras tu lugar?
-Tranquilo, volveré.
Puede que mi lugar esté aquí, y Adri, volverá a contarme una locura, y a decir "no llodes madi", y me sentiré como en casa. Puede que Criiiiizzzzz sonría, y esta vez sí, se acuerde de la noche anterior, porque no solo el Erasmus crea felicidad, todos sabemos que firmamos la amnesia, la dulce incertidumbre del olvido, cuando hicimos nuestro contrato…ah no perdona, que yo todavía no me he matriculado, Pero no pasa nada, por eso mismo vivo en Karlshof, y aquí no hay problemas, y si los hay, pues Nacho se los bebe, o Javi Blonde tendrá el teléfono a mano, que nunca se sabe donde puedes acabar y tenemos que estar en contacto.
Que podrá haber guettos, pero son guettos muy guais, con los que es genial bailar en schloss o simplemente sentarte con ellos, venga Jaime, ¡¡aerobic!!
Y allí llega Tamara, ¡venga sal hoy! Que me encanta cuando nos ponemos monotemáticas...y de lejos, jesusillo con su pfan!
Quizás aquí lleguemos a los menos 16 grados, pero ahí estará Dani, con un poquito de salsa mexicana…y si no vendrá The Fucking Legend Leader (¿de Barcelona?), con la macarena, que sí, que es como un niño, por eso me siento tan a gusto cuando está cerca. ¿Nos vamos a Mainz?
O si no, vamos a Frankfurt, que si nos perdemos no pasa nada, seguro que Ivan se sabe el camino, y si no, pues siempre nos quedará su piso oficial para no ver una peli, ¿y si es martes? Pues 603, pero Ivan sal esta noche que nos volvemos pronto…madiiiiiiiiii que nos conocemos!!!!!
No existe el aburrimiento, y si lo ves asomar, pues ponte el traje que los veteranos te aceptan como una más. O si no, con un piano, y poco más, somos felices, eso sí Sergio, a ver cuando te traes la guitarrita que yo creo que vas de farol!
-Juan no bebo más!
-¿Un chupito?
-2 jager bitte!!!
-Vaya hostia honey!!!
Puede pasarte de todo, pero siempre habrá alguien a quien llamar, o una casa donde cenar..."¡¡pero Tomaso!! ¿Otra vez Carbonara?". Quizás el postre no sepa a nada, pero mientras esperamos a Cristina, pues nos hacemos otro arroz.
Puede ser incluso, que tus compañeros de piso se separen, divorcien o dividan, pero si eso sirve para conocer el escobar de Bruno…merecerá la pena. “Que no todo es beber Marieta, que a mí me gusta sentarme con vosotros a hablar”. Y a mi contigo, aunque bien sabes, que con un poco de Porto, la vida sabe mejor.
Vámonos de barbacoa, a Cocum, al jodido Kilimanjaro…o a cualquier lugar, a cualquier ciudad, pero eso sí, coge la bici, que a la vuelta hará frio. Aunque puede ser que hoy, turnedo, o mejor, la bilirrubina, nos caliente el corazón.